Evaporación:
El calor del Sol hace que el agua de la Tierra (en océanos, lagos, etc.) se evapore (pase de estado líquido a gaseoso) y ascienda hacia el cielo. Este vapor de agua se acumula en el cielo formando nubes.

Condensación:
A medida que el vapor de agua de las nubes se enfría, vuelve a convertirse en agua; este proceso se denomina condensación
Precipitación:
El agua cae del cielo en forma de lluvia, nieve, granizo o aguanieve; este proceso se denomina precipitación.
Acumulación:
Los océanos y lagos recogen el agua que ha caído. El agua se evapora de nuevo hacia el cielo y el ciclo continúa.
Transpiración:
En un proceso similar a la sudoración, las plantas pierden agua que se incorpora a la atmósfera, de forma muy parecida a la evaporación. La combinación de evaporación y transpiración se conoce como evapotranspiración.
Sublimación:
Es posible que un sólido se transforme directamente en gas (sin pasar por el estado líquido). El ejemplo más común de sublimación es el hielo seco (dióxido de carbono sólido), que se sublima a la temperatura ambiente.



